Relación calidad-precio de los autoclaves de laboratorio: por qué el precio de compra no lo es todo

Por qué el precio de compra no lo es todo

La esterilización es algo más que alcanzar una temperatura
Un autoclave no cumple su función simplemente por el hecho de que se indique una temperatura determinada. Lo decisivo es que la temperatura, la presión y el tiempo de mantenimiento se mantengan de forma reproducible y que la esterilización se realice de manera fiable en todo el material a esterilizar.
En la práctica, las diferencias de calidad suelen ponerse de manifiesto solo durante el funcionamiento diario. Incluso pequeños excesos de temperatura pueden someter a una tensión innecesaria a los materiales sensibles. Los plásticos, las juntas, los materiales filtrantes o los recipientes de laboratorio especiales pueden envejecer prematuramente o volverse quebradizos debido a una sobrecarga térmica repetida.
Por lo tanto, un autoclave de laboratorio de alta calidad no solo se caracteriza por una esterilización segura, sino también por una tecnología de regulación precisa y un tratamiento cuidadoso del material a esterilizar.

Costes a largo plazo en lugar de ahorros a corto plazo
El precio de adquisición solo representa una parte del coste total de un autoclave. A lo largo de toda su vida útil, hay otros factores que desempeñan un papel decisivo:

  • Fiabilidad en el funcionamiento rutinario
  • Procesos de esterilización reproducibles
  • Tiempos de inactividad reducidos
  • Consumo de energía y de medios
  • Disponibilidad de piezas de recambio
  • Servicio técnico y asistencia
  • Documentación y validabilidad

Un autoclave aparentemente más barato puede resultar rápidamente más caro que un sistema de alta calidad debido a paradas imprevistas, mayores costes de mantenimiento o pérdidas de producto.

La calidad «Made in Germany» como factor económico
Los autoclaves de laboratorio de la serie Laboklav de SHP Steriltechnik AG se han desarrollado específicamente para satisfacer las exigencias de los modernos laboratorios microbiológicos, los centros de investigación y la industria farmacéutica y alimentaria. En este sentido, se hace hincapié en la reproducibilidad de los procesos, la durabilidad y un funcionamiento económico. Los equipos disponen, entre otras cosas, de tramos de medición calibrados, sensores de medio flexibles (PT100), programas con parametrización precisa y la posibilidad de llevar a cabo procesos de cualificación y validación.
Gracias a su construcción robusta, a los sistemas energéticamente eficientes y a la disponibilidad a largo plazo de servicio técnico y piezas de recambio, los usuarios se benefician de bajos costes de funcionamiento durante muchos años. Además, SHP apuesta por un diseño de los equipos sencillo y claro, con ciclos reproducibles y programas personalizables.

Seguridad operativa, homologación y requisitos legales
Además del rendimiento y la rentabilidad, los requisitos de seguridad laboral y operativa también desempeñan un papel fundamental en los autoclaves de laboratorio. Los operadores están obligados a cumplir las disposiciones del Reglamento de Seguridad Operativa y a demostrar de forma permanente el funcionamiento seguro de sus equipos a presión.
Los autoclaves de laboratorio de la serie Laboklav se desarrollan y fabrican en el marco de un exitoso procedimiento de evaluación de la conformidad en colaboración con los organismos notificados TÜV Nord y TÜV Süd. De este modo, se documenta y se acredita de forma trazable el cumplimiento de las directivas europeas pertinentes y de los requisitos técnicos de seguridad.
Para los operadores, esto supone una seguridad adicional frente a las inspecciones de trabajo, las autoridades sanitarias, las mutuas de accidentes laborales y, según el ámbito de aplicación, frente a las autoridades competentes en materia de higiene alimentaria. Así, la seguridad operativa no solo queda garantizada, sino que se acredita mediante los correspondientes procedimientos de ensayo y certificación.
A ello se suma el acreditado servicio técnico de fábrica de SHP Steriltechnik AG, que presta apoyo a los usuarios en la puesta en marcha, el mantenimiento, las cualificaciones y las pruebas técnicas. Esto contribuye a garantizar la disponibilidad a largo plazo de los equipos, así como el cumplimiento de los requisitos normativos.
La alta calidad constante de los autoclaves de laboratorio se basa, además, en un sistema de gestión de la calidad certificado según la norma ISO 9001. Mediante procesos de mejora continua, se optimizan constantemente la fabricación, la documentación y la calidad del producto, de modo que los usuarios se benefician de una fiabilidad elevada y duradera de los procesos y los productos.

La precisión determina la calidad: una mirada a la industria láctea
Una comparación con la industria láctea pone de manifiesto la importancia de un control preciso de la temperatura. En la pasteurización de la leche, no basta con alcanzar la temperatura requerida. Incluso pequeños excesos de temperatura pueden afectar al sabor, al color y a los valiosos nutrientes. Una carga térmica innecesariamente elevada repercute directamente en la calidad del producto.

La mejor relación calidad-precio se obtiene durante el funcionamiento
Un autoclave de laboratorio es una inversión en seguridad de los procesos, calidad del producto y fiabilidad. Quien se fija exclusivamente en el precio de compra, a menudo no tiene en cuenta los costes y riesgos a lo largo de toda la vida útil del equipo.
Por lo tanto, una buena relación calidad-precio no significa comprar el equipo más barato. Significa elegir un autoclave que funcione de forma fiable durante muchos años, ofrezca resultados de esterilización reproducibles y cumpla de forma duradera los requisitos del laboratorio en cuestión.

Aquí es precisamente donde entra en juego SHP Steriltechnik AG con sus autoclaves de laboratorio de la serie Laboklav: tecnología de esterilización de alto rendimiento, funcionamiento económico y calidad «Made in Germany».